En el acto participaron el presidente del Comité Organizador, José Monegro y el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, entre otros
El corazón de una de las civilizaciones más emblemáticas de América, la Zona Arqueológica de Teotihuacán, fue escenario el pasado del encendido nuevo del fuego de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, en un acto que conjugó tradición, solemnidad y proyección regional.
A las 10:30 de la mañana, con la presentación del presídium y el inicio del protocolo de banderas e himnos, comenzó una ceremonia de unos 70 minutos que reunió a autoridades deportivas, gubernamentales y representantes de los 37 comités olímpicos nacionales que integran Centro Caribe Sports.
El desfile de banderas, los honores a los símbolos patrios de México y República Dominicana, así como la entonación del himno de Centro Caribe Sports, marcaron el tono protocolar de una jornada que pronto dio paso a un espectáculo de profundo contenido cultural.
En la vasta explanada, dominada por las imponentes pirámides de piedra, decenas de danzantes irrumpieron en escena con vestuarios multicolores, penachos de plumas y movimientos rítmicos que evocaron las ceremonias prehispánicas.
La música de sonoridad ancestral y la danza ritual del encendido del fuego nuevo, a cargo de estudiantes de Bellas Artes, transformaron el espacio en una representación viva de la cosmovisión mesoamericana.
El momento culminante llegó a las 11:35 de la mañana, cuando se realizó el encendido del fuego nuevo y la entrega de la antorcha a las autoridades, tras lo cual se dio inicio al primer relevo por la emblemática Calzada de los Muertos. En ese trayecto simbólico participaron figuras clave del deporte y la organización, incluyendo autoridades mexicanas y de República Dominicana.





