Listín Diario ofrece a sus lectores una nueva historia humana relacionada con un pelotero. La escribe Jorge Luis Torres, y narra algo de la vida infantil y juvenil de Carlos Jorge, un excelente jardinero dominicano de 21 años de edad que viene jugando con los Gigantes del Cibao y también con los Rojos de Cincinnati, en Grandes Ligas.
¿Cuál es la diferencia, es una historia más? No tanto, porque Carlos se crió con su abuela y sus padres en Puerto Plata, lo remitieron a un programa de béisbol en Boca Chica, y allí tuvo que formarse durante casi 10 años. Finalmente, en 2021 fue firmado por Cincinnati recibiendo un gran dinero: US$495 mil. Ahí mejoró bastante el asunto familiar.
Maricarmen Ventura, su madre, también ha sido una guerrera, y llamo la atención para que la miren bien en la foto que acompaña esta columna. Luce muy alegre ahora al lado de su hijo, con brazos de 18 pulgadas fruto de las pesas.

Así hay cientos de historias en los atletas dominicanos. No olviden que también Félix Sánchez se levantó bajo el amparo de su abuela en San Diego y logró fama deportiva con dos medallas olímpicas.
Así vamos, y vendrán otras más.





